Los negocios y comercios presenciales tienen en los escaparates una buena estrategia para atrapar la atención de los posibles clientes. Este apartado de la tienda puede resumir lo que el cliente va a encontrar en su interior, por ello es fundamental configurarlo de manera atractiva.

Hoy te enseñamos cinco consejos para diseñar un escaparate de éxito y que sirva como anticipo de una venta y aumentar el número de clientes potenciales.

El storytelling

Contar una historia, narrar un relato, emocionar al espectador. Esto, que es muy necesario cuando se trata de espectáculos audiovisuales, también puede ser trasladado al mundo de los escaparates. Si pones en el reto a la persona que ve el escaparate de descubrir la historia que se muestra, se verá tentado por seguir conociendo qué más puedes ofrecerle.

Dale importancia a imágenes y productos atractivos

Un buen modo de diseñar un escaparate que triunfe es promocionar productos atractivos y hacer uso de estrategias multicapa, para darle más relevancia a esos productos destacados. En el escaparate podemos jugar con las dimensiones, la altura, los espacios… todo ha de ser colocado perfectamente para generar interés en los clientes.

Capacidad de sorpresa

El punto anterior se complementa con la capacidad de sorpresa. Aquí entra en juego el talento de quien diseña el escaparate para aportar diferentes niveles de comunicación y utilizar distintos materiales que ayuden a reforzar esos productos destacados y la imagen de marca.

Escaparates adaptables

No existen dos escaparates iguales, pues el espacio dedicado a enseñar productos va  a depender de sus dimensiones, la iluminación, la normativa del centro comercial, la altura de los techos, el tipo de cristal… La mejor fórmula para diseñar un escaparate ideal es pensar en opciones que sean adaptables, que alcancen un equilibrio entre lo atractivo y lo funcional, para que la idea sea trasladable a otro entorno.

Confianza y seguridad en el cliente

Por último, es vital que el cliente se sienta confiado con el escaparate, que tenga la percepción de que lo que se muestra en ese espacio es lo que va a encontrar en la tienda. Para ello hay que lanzar mensajes directos, con mensajes de calidad y que sean reales y sinceros.