¿Has pensado alguna vez cuánto de importante es la decoración en un negocio? Es muy probable que nunca hayas entrado en un comercio o establecimiento que esté completamente vacío de elementos ornamentales.

La decoración en el punto de venta es mucho más relevante de lo que parece a simple vista, pues ayuda a que los clientes sepan qué ofrece ese negocio, cuál es su estilo y qué tipo de cliente espera recibir. A su vez, si este apartado decorativo está conseguido, el cliente pasará más tiempo en el establecimiento y sus opciones de compra se multiplican.

La decoración gráfica es clave para el crecimiento de un negocio, o al menos para que el cliente sepa qué se puede encontrar. Los carteles, los vinilos decorativos, los fotomurales, las letras corpóreas retroiluminadas o los rótulos de neón son un valor añadido que impacta de manera positiva sobre los clientes, siempre que estén bien seleccionados.

¿Cómo trabajar la decoración en el punto de venta para sacar partido de esta estrategia?

Una recomendación esencial es aprovechar al máximo todos los espacios y rincones del local, pero sin sobrecargar en exceso la decoración. Por ello primero hay que elaborar un manual de imagen en el que se analicen los huecos disponibles y seleccionar a partir de ahí el tipo de formato publicitario: dimensiones, materiales, iluminación… Combinar todas estas propuestas no es fácil.

Pueden ser vinilos, displays, letras corpóreas, fotomurales… El mercado ofrece muchas soluciones en la actualidad, pero siempre hay que tener en cuenta el impacto que puede generar en los clientes, para que no sea invasivo.

Por otra parte, el objetivo de la decoración en el punto de venta es animar al consumo, así que la llamada a la acción debe ser sutil, nunca muy directa, para no generar rechazo.